Con S, de silencio

9d2ea6fb-a228-4345-8dee-4a252cfa0012

Así está escrito el último poemario de José María Triper. En las ciudades mudas por el confinamiento se dibuja su Anatomía del silencio, que dice de nosotros más que mil palabras. La música de Juanjo García Carretero lo acompaña y juntos descubren la nota que faltaba en el pentagrama de nuestros sentimientos. El libro se presenta con un entremés poético musical mañana, miércoles 15 de diciembre de 2021 en la @TeseoTeatro (C/ Ronda de Segovia, 61. Metro Puerta de Toledo) a las 20 horas

Debido a la limitación de aforo, si tienes interés en asistir debes apuntarte en editorial@sialpigmalion.es.

 

Una confluencia de poesía y música

 

No es la primera vez que Juanjo García Carretero pone música a los poemas de Triper. Con anteriores poemarios ya se había producido un acercamiento tímido entre ambos artistas y el resultado resultó tan sugerente que, cuando el poeta terminó su Anatomía del silencio, el editor Basilio Rodríguez propuso adjuntar un CD a la edición con varios poemas musicados. Un trabajo excelente en el que poeta y músico confluyen en ritmos y silencios.

 

Tuve el honor de prologar Paisaje Urbano, el anterior poemario de José María Triper. En ese libro descubrí el alma del autor que se pone frente al espejo de la realidad, transmutado en un gato callejero que recorre las calles de su existencia.

 

Ahora nuestro gato elegante y sutil se ha quedado encerrado en la soledad que produce el horror de una pandemia que no entiende. Cuando leí Anatomía del silencio vez hace un par de meses no entendí por qué razón Triper no había empezado su obra por el poema Confinamiento, que es toda una definición de por dónde nos va a llevar este poemario.

 

Guardados en el desván del tiempo

 

Al releerlo de nuevo he comprendido, que era preciso dar cabida antes a poemas tan impactantes y hermosos, como Abatimiento y Circunstancial, para cobrar conciencia del silencio brutal que se hizo entre nosotros y, así, comprender mejor la melancolía por el año que todos sentimos que habíamos perdido.

 

El silencio alumbró lo mejor y lo peor de nosotros, envolvió las calles vacías y quema cuando permanece dentro “todo aquello que quedó/por decir y nunca supe”, dice el poeta. La respuesta a esa pena que duele por lo callado y no dicho la encontramos “En el desván del tiempo/ allí donde se guardan los silencios”.

 

Este último poemario de Triper va mucho más allá de ser uno de tantos que se han escrito sobre la experiencia vivida. El poeta sobrevuela la cotidianeidad y encuentra en el silencio el frasco de perfume donde guardar sus más íntimos anhelos. Hijo de una época ruidosa, Triper descubre en el silencio la nota que faltaba en el pentagrama de nuestros sentimientos. Es en este punto donde imagino que se produjo la comunión con el músico Juanjo García Carretero, que se declara “gozoso” de iluminar con sus notas esos versos que tanto le inspiran.

 

Lo que la música sugiere

 

Aplaudo el sosiego que, al unirse, reivindican estos dos artistas para encontrar el norte que perdimos.

 

Con “S” de silencio está escrita el alma del bardo y lo que somos. Este es un poema rupturista con todo lo que hasta ahora ha escrito José María Triper y, al mismo tiempo, me parece que señala una nueva estación en su obra. Hay que releerlo un par de veces, encontrar su sentido y saborearlo.

 

En Anatomía del silencio hay gato encerrado. El alma de un poeta que se rebela y nos invita a compartir con él, acompañados por la música de Juanjo García Carretero, el Paisaje urbano, mudo y lluvioso de nuestras grandezas y de nuestros abismos. El músico concluye: “las palabras expresan sentimientos que la música sugiere”.

Suscríbete a mi
newsletter

Último post

Compartir